Cómo funciona la vitamina C y cómo elegir un buen sérum

El ácido ascórbico o mejor conocido como vitamina C, tiene una infinidad de propiedades y beneficios sobre la piel del rostro. Su uso puede alternarse en una rutina de cuidado de la piel, tanto diurna como nocturna.

Muchas son las dudas que genera el uso de esta sustancia en una rutina skincare, mismas que deben ser aclaradas para que podamos disfrutar de los beneficios que la vitamina C brinda.

Función del ácido ascórbico

Este ingrediente natural de uso común en muchas preparaciones, tiene como fantástica cualidad el hecho de que, efectivamente, bloquea los radicales libres presentes en el ambiente, los cuales se generan a base de la exposición a los rayos UV que provienen del sol.

De igual forma, la vitamina C también cuenta con la propiedad de regenerar y estimular la síntesis de colágeno y de vitamina E, que posee también un marcado efecto antioxidante.

Los expertos en la materia afirman que la vitamina C es un efectivo protector de la dermis, gracias a sus propiedades antioxidantes. De igual forma, protege la piel de la aparición de las temidas manchitas o hiperpigmentación cutánea, la cual puede llegar a ser de difícil tratamiento.

Definitivamente, la vitamina C es maravillosa para lograr un tono de piel uniforme y para reducir imperfecciones como cicatrices y granos de acné, razón por la cual es bien conocido el sérum especial para el acné. La vitamina C también es excelente para mejorar los niveles de hidratación cutánea.

¿Cuáles son las características fundamentales de los sérum de vitamina C?

Un aspecto importante a tomar en cuenta es que los sérum de vitamina C no deben envasarse en recipientes transparentes, ya que la luz blanca del sol tiende a oxidar su concentración y, por tal razón, pierde eficacia y capacidad de acción.

Por otro lado, es trascendental determinar el color del sérum, ya que el mismo no debe ser anaranjado, si es así, debes desecharlo sin ninguna duda, ya que la vitamina C no es de ningún color, sino transparente.

Otro factor a tomar en cuenta es el medio de conservación del sérum, el cual debe permanecer en un ambiente fresco y bien resguardado. Una vez lo uses, es importante que rápidamente lo cierres, con el objetivo de proteger el contenido del interior del recipiente, así como de la excesiva exposición al calor, razón por la cual muchas personas acostumbran a guardar este sérum dentro de la nevera.

Las mencionadas consideraciones iniciales son de suma importancia para la correcta preservación del sérum de vitamina C. Ahora es importante fijarse en el nivel de concentración de ácido ascórbico, el cual se puede encontrar con un mínimo de 5%, siendo su mayor efectividad cuando se encuentra en concentraciones de aproximadamente 15-25%.

Por otro lado, si la persona que decide hacer uso de este tipo de sérum, tiene una piel irritable o sensible, entonces es preferible que se administre un sérum de 5-10% de vitamina C, con el objetivo de tener una efectividad considerable sin que represente una amenaza a la barrera cutánea debido a su concentración.

¿Tienes una piel sensible y quieres comenzar a usar sérum?

Te recomendamos iniciar probando el sérum de día de higo, el cual es de rápida absorción y perfecto para bióticos cutáneos muy sensibles. Igualmente, ofrece potentes beneficios para hidratar, además de evitar y tratar líneas de expresión.

El uso del sérum de vitamina C debe llevarse a cabo de manera gradual, por lo tanto, es recomendable que, para comenzar, se aplique un máximo de 2 veces por semana, aumentando la frecuencia de uso a un promedio de días alternos, con la finalidad de acostumbrar a la piel al uso de este tipo de sustancias ácidas.

Por lo general, los sérum de vitamina C son aplicados en la rutina de cuidado facial nocturno, debido a que puede resultar nociva la incidencia de rayos UV y UVB sobre la superficie de la piel tratada con ácido ascórbico.

No obstante, si se trata de una persona que frecuenta la aplicación de protector solar cada 2-3 horas, y evita la exposición directa al sol, entonces podría usar este sérum durante el día. El uso de la vitamina C es el secreto para una piel luminosa y radiante.

No olvides que antes de comenzar cualquier rutina fácil, es necesaria la limpieza de la piel con productos acordes a cada tipo de piel, para barrer cualquier tipo de suciedad adherida a los poros y así los productos a aplicar, puedan ser absorbidos de manera más eficiente.

¿Cómo elegir un buen sérum facial?

En primer lugar, es necesario identificar el biotipo cutáneo o las necesidades de cada tipo de piel.

  • Piel seca: si tienes una piel seca, es necesario elegir un sérum con base oleosa o aceitosa, que cuente con una buena concentración de principios activos hidratantes y nutritivos.
  • Piel grasa: en este caso, se hace necesario elegir un sérum con base acuosa y textura ligera, la verdad es que este tipo de piel no requiere de una gran concentración de principios activos.
  • Pieles sensibles: para las personas con pieles irritables, se recomienda sérum con ingredientes orgánicos, que tengan la menor cantidad posible de químicos para evitar posibles reacciones adversas.
  • Problemas específicos: no siempre se trata del biótico de la piel, sino de las necesidades específicas de cada persona. Por ejemplo, para tratar líneas de expresión, manchas, rosácea y otras cicatrices. Para toda necesidad, existe un tipo de sérum que te brindará muy buenos resultados.

No olvides que después de todo sérum debe aplicarse una crema hidratante, por lo que te recomendamos la Crema Facial caroteno.

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